GUÍA · CORRER
Corredores con molestias siempre del mismo lado
Tener una pierna distinta de la otra es lo normal. Qué dice la evidencia sobre las asimetrías, qué pistas miro en la consulta y cuándo ir primero al médico.
“Siempre la rodilla derecha.” “Primero el tobillo, después la cadera, y las dos del mismo lado.” Es una forma muy común de empezar una consulta cuando la persona corre. Casi siempre viene con una teoría armada: una pierna más corta, la pisada, las zapatillas. A veces algo de eso pesa. Pero antes de buscar al culpable conviene saber qué es normal y qué no.
Ser asimétrico no es estar lesionado
Nadie corre igual con las dos piernas. Un estudio con corredores que se habían lesionado de un solo lado comparó esa pierna con la otra, y también a esos corredores con otros que nunca se habían lesionado. Los niveles de asimetría fueron parecidos en los dos grupos. Los autores lo leyeron así: cierta asimetría es normal.
Del lado lesionado sí encontraron dos diferencias: más rotación interna de cadera y mayor impacto medido en la tibia. Pero el estudio miró hacia atrás, así que no puede decir qué vino primero. También vieron diferencias en las dos piernas de los lesionados frente a los que nunca se lesionaron. El lado que duele no siempre cuenta la historia completa.
Con la pierna “más corta” pasa algo parecido. Una revisión sobre el tema encontró diferencias de longitud en el 90% de las personas, con un promedio de 5,2 milímetros, y concluyó que para la mayoría no parecen tener importancia clínica hasta llegar a unos 20 milímetros. Si te dijeron que tenés una pierna unos milímetros más corta, estás con la mayoría.
Lo que suele importar y lo que asusta de más
Por sí solo, no alarma
- Una pierna algo distinta
- Diferencias chicas de longitud, fuerza o movimiento aparecen en casi todos.
- Una pisada que no es de manual
- Una revisión de estudios prospectivos encontró evidencia escasa e inconsistente para vincular estas variables con lesiones.
- Una molestia que apareció una vez
- Tiene valor si se repite. Una sola salida dice poco.
Vale la pena mirarlo
- Que se repita igual
- Misma zona, mismo lado, en el mismo momento de la salida.
- Que coincida con un cambio
- Más kilómetros, otro recorrido, otras zapatillas, una preparación para una carrera.
- Que cambie tu forma de correr
- Si para seguir tenés que apoyar distinto, conviene frenar y consultarlo.
Cuatro historias que escucho seguido
No son diagnósticos. Son pistas que me ayudan a orientar las preguntas y la evaluación.
“Empezó cuando arranqué a preparar los 21K.”
Un estudio siguió a más de 5.200 corredores con relojes GPS durante 18 meses. La tasa de lesión por sobrecarga subió cuando una sola salida superaba en más de 10% la más larga del último mes. Es una asociación, no una regla exacta, pero es lo primero que pregunto.
“Corro siempre por el mismo lado de la calle.”
Muchas calles tienen una inclinación hacia el cordón. En un estudio chico, de 15 corredores, algunos músculos trabajaron distinto en la pierna que iba del lado bajo. No prueba que lastime, pero es un dato para contarme.
“Me esguincé ese tobillo hace dos años.”
Te pregunto por todo lo anterior de ese lado, aunque ya no duela. A veces la molestia de hoy está en otra zona y la historia ayuda a entender cómo se reparte la carga.
“Me duele un punto exacto en el hueso.”
Un dolor localizado en un hueso, que aparece con la actividad y afloja con el reposo, puede ser una lesión por estrés óseo. Eso se evalúa con un médico lo antes posible, y no conviene seguir corriendo hasta entonces.
Qué miro en la consulta
Primero la historia: cuánto corrés, qué cambió en los últimos dos meses, cómo dormís, qué lesiones tuviste y qué estudios te hiciste. Las lesiones de los corredores se concentran en la rodilla (28%), el tobillo y el pie (26%) y la pierna (16%), según una revisión sistemática. Pero que te duela la rodilla no significa que me quede solo ahí: también miro la postura y el movimiento.
Después evalúo cómo te parás y te movés, y con las manos, la movilidad de los pies, los tobillos, las rodillas, las caderas, la pelvis y la zona lumbar, comparando un lado con el otro. También tengo presente el cansancio: en un estudio con 20 personas activas, algunas diferencias entre las piernas aumentaron después de una corrida fatigante. Por eso me importa cuándo aparece la molestia, no solo dónde.
Si tiene sentido, trabajo con técnicas manuales sobre lo que encontré. Es un abordaje complementario: no reemplaza al médico ni un plan de entrenamiento, y no te puedo prometer que el dolor se vaya ni que no vuelva a aparecer. Si lo que necesitás es rehabilitación o un estudio, te lo digo.
Antes de venir, juntá estos datos
No hace falta que cambies nada por tu cuenta. Pero estos datos valen más que cualquier teoría sobre la pisada.
Traé o anotá
- En qué lado y en qué punto exacto molesta
- En qué momento de la salida aparece y cuánto tarda en aflojar
- Los kilómetros de las últimas semanas, si los tenés en el reloj o en una app
- Por dónde corrés y en qué superficie
- Las zapatillas que usás y los estudios que tengas
No hace falta
- Haber llegado a un diagnóstico buscando en internet
- Comprarte plantillas o zapatillas nuevas antes de la consulta
- Hacerte estudios nuevos, salvo que te los haya pedido tu médico
- Probar ejercicios que viste en un video para ver si afloja
Cuándo ir primero al médico
Antes de pedir turno conmigo, consultá a un médico si tenés:
- Dolor puntual en un hueso que aparece al correr o al caminar, o que te hace rengar
- Dificultad para apoyar la pierna, o dolor fuerte aun sin apoyarla
- Una rodilla hinchada, que se traba, que falla o que no podés doblar o estirar del todo
- Fiebre, enrojecimiento o calor en la articulación
- Dolor, hinchazón, adormecimiento u hormigueo en la pantorrilla, o cambio de color en esa zona
- Dolor que empezó con un golpe, una caída o un mal paso
Dolor de pecho con falta de aire mientras corrés es una emergencia: frená y pedí ayuda médica de inmediato.
Si tenés dudas, en cuándo ir al osteópata y cuándo primero al médico explico cómo pensar esa decisión. Y en qué esperar de la primera consulta te cuento cómo es el turno.
Otra forma de hacer la pregunta
La mayoría llega preguntando qué tiene mal esa pierna. Yo prefiero preguntar qué le está pidiendo el entrenamiento a ese lado y cuánto puede tolerar hoy. Como kinesiólogo deportivo y osteópata, esa pregunta suele ordenar mejor la conversación. No siempre da una respuesta única, y está bien decirlo.
Si corrés y te pasa siempre del mismo lado, escribime por WhatsApp y contame qué te pasa. Por mensaje no puedo decirte qué tenés, pero sí orientarte sobre con quién conviene empezar.
Contame qué te pasa y te oriento. Consultorio en Av. del Libertador 16860, San Isidro.
Preguntas frecuentes
Por qué me duele siempre la misma rodilla al correr?
Puede haber varias razones y muchas veces se combinan: un aumento de la carga de entrenamiento, el recorrido, una lesión anterior o cómo se reparte el esfuerzo entre las dos piernas. Que sea siempre del mismo lado es una pista, no un diagnóstico. Se define con una evaluación en persona, y con un médico si la rodilla se hincha, se traba, falla o no podés apoyarla.
Es normal tener una pierna más corta que la otra?
Sí. Una revisión encontró diferencias de longitud en el 90% de las personas, con un promedio de 5,2 milímetros, y concluyó que para la mayoría no parecen tener importancia clínica hasta llegar a unos 20 milímetros. Si te preocupa, lo evalúa tu médico, y no hace falta que uses un alza o una plantilla por tu cuenta.
Puedo seguir corriendo si me duele de un solo lado?
No lo puedo responder sin evaluarte, porque depende de qué sea. Si el dolor es puntual en un hueso, te hace rengar o cambiar la forma de correr, o la rodilla se hincha o falla, frená y consultá a un médico. En los demás casos, conviene hablarlo en la consulta antes de sumar kilómetros.
El osteópata puede ayudar a un corredor?
Puede evaluar cómo se mueven las distintas zonas del cuerpo, compararlas entre un lado y otro y, si tiene sentido, trabajar con técnicas manuales. Es un abordaje complementario: no reemplaza al médico ni un plan de entrenamiento, y nadie puede garantizarte que el dolor no vuelva.
Fuentes y referencias
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- Francis P y otros · Journal of Sports Science & Medicine (2019). The Proportion of Lower Limb Running Injuries by Gender, Anatomical Location and Specific Pathology: A Systematic Review
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- MedlinePlus · Biblioteca Nacional de Medicina (NIH). Dolor de rodilla (enciclopedia médica)
- MedlinePlus · Biblioteca Nacional de Medicina (NIH). Ataque cardíaco (enciclopedia médica)
Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Ante un síntoma que te preocupa, consultá a tu médico.